007 y la caja de los encantos
En el fondo de un armario, arriba, en el altillo, mi madre guardaba una caja mágica con sus recuerdos. Fotografías, estampas, recortes, muñecos, mechones de pelo, dientes de leche, pulseras de recién nacido, abalorios, todo guardado en una lata cuadrada de aquellas antiguas de Cola-Cao. De cuando en cuando me acercaba y le pedía que me dejara ver la caja de los encantos. Ella nunca decía que no, pero acostumbraba a alargar la espera.
Cuando por fin la tenía ante mí, me parecía entrar en el túnel del tiempo, imaginando esos objetos en otras manos y otros momentos. Mi madre siempre se quedaba y me contaba una y otra vez la historia de cada tesoro. Ya mayor y fuera de casa, un día volví a pedirla, pero mi madre me dijo que ya no la tenía, que algunas cosas las había tirado y que las demás estaban en otra caja. Aquello había perdido el encanto y yo, hacía tiempo, la inocencia.
Nunca he vuelto a tener una caja igual, pero conservo muchos recuerdos, recortes, imágenes, objetos, que se desordenan en distintos cajones. Muy de cuando en cuando, rebusco y paseo por otros años, cada vez más lejanos.
Este fin de semana he encontrado un folleto del restaurante en el que trabajé hace un siglo, aquel al que llegué para aprender a pelar cebollas. Una de las fotografías es la que ilustra el post. En ella estamos parte del equipo de cocina y sala. Recuerdo el día que la hicimos, uniformes limpios y el gorro que nunca usábamos, vergüenza, cachondeo y vuelta al trabajo. Entre todos nosotros resplandecía 007, el maître macho alfa. Siempre pensé que en una de las manos escondía un pistolón, y que hubiera deseado que a sus espaldas se dibujara un mar de chicas en bikini, en lugar de una cuadrilla de bandarras que no le tenían el mínimo aprecio.
Fue un tiempo tan duro como divertido. Sigo rebuscando.
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:) Mola. Yo también le pedía a mi madre las cajas de Colacao y alguna tengo, de las antiguas. Aunque ahora se encuentran fácil por internet.
ResponderEliminarMe encanta!! La foto es impresionante!! Y tal cual parece 007!! Hombre, y yo creo que a cualquier hombre, no necesariamente con pintas de James Bond, le dices de hacerse una foto con mujeres en bikini... y encantadísimo!! :)
ResponderEliminarUn besazo guapetona!
Que post más entrañable, igual que el del otro día de la memoria sensorial.
ResponderEliminarYo en casa de mis padres también tengo una caja de cola cao con muchísimas cosas de mi adolescencia y a mi hijo cuando vamos al pueblo le encanta registrarla.
Paco, esas cajas tenían un encanto especial, algún día conseguiré hacerme con una. Abrazos!
ResponderEliminarGracias Belén, la foto es la leche, por no hablar del texto de pie de foto, a cualquier cosa le llaman esmero y gusto impecable, en ocasiones la realidad era bien distinta...
ResponderEliminarEl tema bikini, a este (hombre) le hubiera gustado especialmente, que era muy muy aficionado.
Besos.
Gracias Carmelo, que tu hijo tenga interés por esas cosas me parece una pasada, pero no hagas como mi madre, auque crezca consérvala siempre. Un abrazo compa!
ResponderEliminarCuantos recuerdos traen esas cajas. En casa de mi madre no era de cola-cao, era y es una caja de madera oscurecida por el paso del tiempo, que no se que pudo contener. Me encantaba también rebuscar en el desorden de esa caja, ahora una foto de un tío cuando hizo la mili, otra de una hermana que no conocí y así una tras otra. Un día a mi madre le dio la ventolera y rompió muchas de ellas :-( Ahora la caja ya no es igual, sigue habiendo recuerdos pero... falta una parte importante de ella.
ResponderEliminarDesde luego el maître un auténtico 007 jajaja y tu que jovencina estás :-) Tenía que ser muy duro en aquella época estar en la cocina con esa banda ¿no?
Gracias por esos recuerdos :-)
Rafa, veo que compartimos experiencias parecidas con estas cajas llenas de historias, y las ventoleras maternas que nos dejan huérfanos de magia, ya nunca es lo mismo.
ResponderEliminarMuy jovencita, 23 añitos. Fue duro al principio, pero al final terminé siendo un tio más, y llegó a ser hasta divertido estar infiltrada en un mundo estrictamente masculino. 007 para enmarcarlo...
Un beso Rafa.
Mi madre tiene ahora una caja que era, a su vez, de mi abuela. Tiene fotos de mi padre, de mi abuelo, recortes de periódico... Bueno recuerdos, ¡Con lo que a mi me gustan!
ResponderEliminarAunque fueran tiempos duros veo que los recuerdos pueden más!!, un poco serios si que están en la foto, están más relajaditos los pinches y cocineros será aquello del cachondeo:)) En casa también había una caja de latón pero de galletas y otra de mantecadas, siguen en casa de mi madre!
ResponderEliminarEs increible las miradas de los cuatro machos dominantes... Mismo ceño fruncido y mismas cejas ... ¿¿Sería fotógrafa??
ResponderEliminarSantiago, Silvia, Pepa, gracias por comentar, veo que en cada casa no falta una caja llena de recuerdos. Pepa, era un fotógrafo, tenían el gesto muy bien aprendido. Besos.
ResponderEliminarMi madre lo tiene o tenía todo en un neceser rojo brillante, como charol. yo creo que era por lo menos de cuando nacimos, hace ya 37 años... allí están todas las fotos desde que vimos "la luz", jajjjaja... Maravilloso post!!!!
ResponderEliminarY la foto es genial!!! 007 total XD
Gracias Rosiña! La foto es mundial, llevo más de veinte años viendola de vez en cuando y cada vez me flipa más. Un beso.
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